Antecedentes

El primer intento

antecedentes-1
sombra imagen

La idea de que Euskadi cuente con una institución que recoja su patrimonio técnico, y abra su vocación industrial e innovadora a su ciudadanía y al mundo en general, no es nueva pues sus orígenes se remontan a las primeras décadas del pasado siglo XX. Llegada la democracia, y con el impulso de los consejeros de Cultura Ramon Labayen, Pedro Miguel Etxenike y Joseba Arregi, se crea en 1982 - manteniéndose hasta 1997 en el barrio barakaldés de Lutxana-, el Museo Nacional de la Técnica de Euskadi que cuenta con un director profesional, personal adscrito y locales en los que se recoge una importante colección patrimonial, formada mediante adquisiciones y donaciones, que hoy en día se conserva almacenada en Zorrotzaurre. El museo, a punto de abrirse al público, se vio finalmente paralizado por la importante exigencia de recursos públicos que en los años noventa requirió el Museo Guggenheim.

La necesidad de disponer en Euskadi de un Museo de la Industria ha sido suscrita por importantes personalidades de la vida política, social, cultural y económica de este País: Además de los ex Consejeros Labayen, Etxenike y Arregi, ya citados, historiadores o economistas como Manuel Tuñón de Lara, Manuel Gonzalez Portilla, Jordi Nadal, Emiliano Fernández de Pinedo, Aingeru Zabala y Ramón Zallo; arquitectos como Luis Peña Ganchegui; artistas como Agustín Ibarrola, Jesús Mari Lazkano o Luis Badosa; empresarios como Roque Aldabaldetreku; ingenieros como Luis Irazabal y Karmelo Urdangarin, sólo por mencionar algunas de las muchas personas que durante estos 25 años han apostado por la creación del museo.