Patrimonio Industrial



Elementos del patrimonio industrial y de la obra pública en Euskadi

El tigre de Deusto

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Página web:  https://goo.gl/vWIHuP
Territorio:  Bizkaia
Municipio:  Bilbao
Grado de protección:  Ninguno
Actividad:  Textil y cuero

Este peculiar edificio fabril, emplazado en la ribera de Botica Vieja del barrio de Deusto, se ha convertido en los últimos años en uno de los símbolos más populares del pasado industrial de Bilbao. Fue diseñado por el arquitecto vizcaíno Pedro Ispizua Susunaga en 1940, para alojar la fábrica de correas del industrial Jesús Muñoz Mendizábal. Pedro Ispizua era un arquitecto cercano, le gustaba trabajar a pie de obra, matizando y definiendo los escasos planos que acostumbraba a realizar, codo con codo con los capataces, operarios y artesanos que habían de acometer las obras.

La fábrica de correas de Botica Vieja se construyó en el año 1940. Muñoz Mendizábal era dueño de otras fábricas de curtidos y correas y desde 1933, al menos, poseía en este mismo solar de Deusto un pequeño pabellón dedicado a esta rama de industria. Pocos años después decidió derribar la instalación y construir un nuevo edificio, con la intención de instalar en él sus oficinas y exposición, y alquilarlo a diversas industrias ligeras.

El proyecto inicial de Ispizua, un edificio de reducidas dimensiones, se vería modificado a lo largo del tiempo. Así, el edificio finalmente pasó a constar de cinco pisos más el bajo, con muros de hormigón armado y cubierta aterrazada y con dos partes diferenciadas, ocupando un solar en forma de “L” en donde la calle de Rafaela Ibarra se encuentra con la citada de Botica Vieja, en la margen derecha de la ría del Nervion- Ibaizabal. La fachada principal es la que da a esta última calle, destinada en origen a oficinas y administración, mientras que la más larga y de corte más industrial quedó relegada a la calle lateral.

Pero lo que realmente distingue y personaliza al inmueble es el remate escultórico que se ubica sobre la torreta o templete construido en la misma esquina de la “L” del edificio: el tigre, obra de Joaquín Lucarini, escultor vasco que colaboró con cierta asiduidad en la obra de Ispizua.

Por lo demás, se trata de una construcción racionalista, caracterizada en líneas generales por su austeridad. Es un edificio sobrio, de estética industrial, con escasos elementos ornamentales. Aunque los pocos que hay son ciertamente muy llamativos, pero se concentran en el piso superior, en especial en la esquina y en la fachada de la calle Rafaela Ibarra.

El edificio se curva en la esquina, creando un mirador de corte cilíndrico, más propio de casas señoriales que de la arquitectura industrial, lo que le dota de un aire muy personal. Este cilindro parcial está rematado por una torreta: dos terrazas semicirculares porticadas con columnas, a modo de templete. Tiene esta torreta doble altura que el resto de los pisos y sirve, asimismo, de pedestal para la imponente escultura de Lucarini que remata el edificio.
En suma, una reseñable obra de arquitectura industrial. En la actualidad, el edificio industrial, deteriorado por el uso y paso de los años, ha sido reconvertido en bloque de viviendas, habiendo sido restaurada su fachada y totalmente renovada la cubierta. (M. ZABALA: Patrimonio industrial en el Pais Vasco, vol 2, p. 1013).

El tigre de Deusto
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Edificio Muñoz Mendizabal
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Edificio Muñoz Mendizabal
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