¿Sabias que...

...el puente de hierro fundido más antiguo de la península está en Euskadi?

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El puente de hierro de Bilbao, también llamado de Isabel II, tuvo una corta y azarosa vida pues, terminada su construcción en 1848, fue demolido en 1876. ¿Demolido? No en su totalidad; alguien quiso que su memoria se perpetuase entre los bilbaínos y hoy, 160 años después de su construcción, un arco del mismo continúa prestando servicio en el camino de sirga de la margen derecha de la Ría de Bilbao, sobre la desembocadura del Udondo, en el municipio de Leioa.

El primer puente de fundición construido en el mundo fue el de Iron Bridge (Inglaterra, 1781). El más arcaico de América es el Old Cast Iron de Ciudad Española, en Jamaica, erigido en 1801 por los ingleses (que recuerda tipológicamente al de Bilbao); y el más antiguo conocido en España, el de Isabel II o de Triana de Sevilla, construido entre 1847 y 1852 por ingenieros franceses.

El 16 de junio de 1876, en el pleno municipal se lee un oficio firmado por el Ingeniero Jefe de Obras Públicas de Vizcaya, Pascual Landa, en el que enterado de la demolición del puente de Isabel II indica que ”podía ser conveniente y económico para el Estado adquirir los cuchillos de uno de los arcos de hierro por ser aplicables para la reconstrucción del puente de ‘Udondo’ sobre el camino de sirga de esta I. villa a Las Arenas, cuya obra reviste el carácter de urgencia“, a lo que el Ayuntamiento accede. Por tanto, el montaje del arco en su nueva ubicación hubo de producirse en los meses siguientes.

Hacia la mitad del pasado siglo, la carretera a Las Arenas se ensancha; al puente se le adosa otro de hormigón pretensado que lo oculta a la vista y posiblemente  entonces se incorpora un nuevo tablero sobre vigas de hormigón armado. Hace unos meses, en uno de los paseos fluviales que el arquitecto Iñaki Uriarte conduce por la Ría, tuve ocasión de apreciar las trazas del puente leiotarra y sorprenderme ante la presencia de una tipología perteneciente a la primera mitad del siglo XIX en aquel lugar y en este momento. El auxilio metodológico de la arqueología industrial me ha permitido verificar la hipótesis aquí expuesta.

El puente del Udondo, que ha permanecido oculto en su actual ubicación durante los últimos 130 años, es hoy el que más ha perdurado de los que tuvo Bilbao y, hasta donde conozco, también el más antiguo de los puentes de fundición que se conservan en España y por lo tanto posee un valor patrimonial excepcional. No me resisto a transcribir, para terminar, las premonitorias palabras del ingeniero Pascual Landa en el escrito antes citado: ”Además el aprovechar una parte del puente de Isabel 2ª en el de ‘Udondo’ servirá para conservar allí un permanente recuerdo del que tan buenos servicios ha prestado y tanto ha contribuido al engrandecimiento y prosperidad de esta comercial población.“ Que así sea.