Patrimonio Industrial



Elementos del patrimonio industrial y de la obra pública en Euskadi

Alhóndiga Municipal de Bilbao

alhondiga_municipal_de_bibao
sombra imagen
Página web:  https://goo.gl/vWIHuP
Territorio:  Bizkaia
Municipio:  Bilbao
Grado de protección:  Calificado
Actividad:  Servicios públicos
alhondiga_municipal_de_bibaoUbicacion en Google Maps

En 1905, Ricardo Bastida (Bilbao, 1879-1953) proyecta la nueva alhóndiga de Bilbao en una manzana de 8.800 mde superficie. Resuelve con maestría la composición de las largas fachadas con un ritmo uniforme de huecos sólo interrumpido por los accesos y por cinco torres ubicadas en los ángulos. Piedra en los zócalos y ladrillo y piedra artificial, en ocasiones moldeada con motivos florales, son los materiales utilizados. El hierro está presente en las columnas de fundición de los accesos y en la herrería de las ventanas de la planta baja. El edificio, inspirado en el modernismo catalán con influencias secesionistas, para unos autores, historicista con influencias del eclecticismo modernista, o una de las más dignas instalaciones del «Art Nouveau» en Bilbao para otros, es, sin duda, una de las obras más notables del arquitecto.

Pero lo más importante era la distribución de las grandes salas hipóstilas, la ilu­minación cenital, el aprovechamiento de los desniveles entre las amplias calles interiores, los ocho ascensores hidráulicos y, especialmente, la utilización del hormigón armado como solución estructural. Esta fue la más innovadora propuesta de Bastida: el hormigón armado no se apoyara en los muros, que las fachadas dejaran de ser muros de carga portantes con función estructural, eran me­ras pieles de cerramiento.

Fue la mayor edificación realizada hasta esa fecha en España en hormigón armado: 900 t de acero y 2.100 de cemento y llegó a emplear a 200 trabajadores. Las plantas se calcularon para 1.400 kg por m2 de sobrecarga; los pilares, excepto en calles y patios de ventilación, se inscribían en una trama ortogonal de 4 x 4 m y la cubierta se proyectó con un forjado doble con cámara de aire. La cimentación requirió la ejecución de 200 pilotes no previstos. La obra se adjudicó por 840.000 pesetas a la Compañía Anónima del Hormigón Armado de Sestao y la dirigió el ingeniero de caminos Enrique Colás Arias (Madrid 1869-Vitoria, 1939), director técnico de la empresa, que sería absorbida por la Société Générale des Ciments Portland de Sestao, y se hizo cargo de la misma.

Desde su apertura en 1909 hasta su cierre definitivo en 1976-1977, la Alhóndiga ha prestado servicio ininterrumpido a los bilbaínos con la única excepción del incendio sufrido en 1919. En octubre de 1998 se declaró monumento (Decreto 397/1998 de 22 de diciembre. BOPV 20/01/1999) preservando las fachadas y la primera crujía de la estructura, definiendo la cota superior de las nuevas intervenciones y delimitando un entorno de protección exterior hasta el eje de las calles adyacentes. 

En 2000 el Ayuntamiento apostó por un complejo de ocio, cultura y deporte. Entre 2001 y 2004 se derriba la estructura interior y se excavan cinco sótanos. En 2005 se inicia la restauración de las fachadas. En 2004 el Ayuntamiento contrata a Philippe Starck, quien acomete una drástica intervención que ha eliminado por completo el espíritu del lugar, la percepción del gran espacio hipóstilo y la referencia a la ortogonalidad y racionalidad de la cuadrícula. La primera crujía de hormigón, pese a haberse conservado en gran parte, queda oculta tras una neutra pantalla de vidrio. Se han añadido volúmenes en altura que han desdibujado la rotunda y monumental horizontalidad del edificio de Bastida engullendo los torreones-hito y los remates almenados. El complejo, inaugurado en mayo de 2010 ocupa un lugar preheminente en los servicios culturales y como reclamo turístico de Bilbao. Patrimonio industrial en el País Vasco, vol 2, pg. 737.

 

Alhóndiga Municipal de Bilbao
sombra imagen