Patrimonio Industrial



Elementos del patrimonio industrial y de la obra pública en Euskadi

Labegaraieta/Altos Hornos UCEM

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Página web:  https://goo.gl/vWIHuP
Territorio:  Gipuzkoa
Municipio:  Bergara
Grado de protección:  Ninguno
Actividad:  Siderometalurgia y bienes de equipo

Unión Cerrajera es el resultado de la fusión de empresas de larga tradición ferrona en el Alto Deba, para satisfacer la demanda de sus manufacturas de lingote a buen precio. En 1901 Vergarajaúregui, Resusta y Cía (de la ferrería de Olazarra de Arrasate-Mondragón), e Hijos de Echevarría y Cía (de Aretxabaleta) instalan los dos primeros hornos al carbón vegetal de Bergara y, en 1906, con la unión de La Cerrajera Guipuzcoana, también de Arrasate-Mondragón, queda constituida definitivamente lo que será una de las empresas siderúrgicas más importantes de Gipuzkoa.

Terminarán generándose dos centros principales: Zaldibar en el alto Deba y Altos Hornos/Labegaraieta (Ibarra) en el Deba medio. Esta última entre 1906 y 1930 construirá las naves de forja, dotadas de hornos Siemens para la manipulación del lingote, pabellones de laminación, apartaderos ferroviarios (ferrocarril Anglo-Vasco), la subestación de transformación eléctrica (para distribución de la energía que obtenía de su propio salto y de los de Oñati) y las oficinas, las primeras viviendas obreras, la capilla, las escuelas, los comedores para empleados, etc. Aunque en 1928 se puso fin a la producción del lingote –en adelante importado de Bizkaia, el conjunto se destinó a la laminación y manipulación del material para la variadísima manufactura que albergaba Arrasate-Mondragón.

Del patrimonio de esta planta de Altos Hornos se ha conservado, gracias a una temprana y acertada rehabilitación del arquitecto Ramón Garitano en 1987, la nave y el parque de chatarra. Esta actuación posibilitó la salvaguarda de otros elementos, en concreto la nave de laminado de chapa, un edificio exento de un centenar largo de metros, cubierto a doble vertiente y rematado con un gran linternón ventilado con lamas de madera, de 1926. Su cubierta se resuelve con cercha metálica que permite inde­pendizar la carga en los muros de cierre, rasgados con amplísimos ventanales de iluminación que recorren la fachada desde el zócalo inferior hasta alcanzar el alero. Las guarda-malletas o aplicaciones de madera en el tercio superior de los vanos constituyen quizá su rasgo más característico y singular. La intervención de Carlos Anasagasti y José Ramón Negueruela ha permitido recuperar, con mínimas adecuaciones a los nuevos usos, el aspecto industrial del pabellón.

A escasa distancia se encuentra el único vestigio del pabellón de forja y laminación: los restos de la nave del reloj, un shed de cerchas de pendolón, también de principios de siglo, a la que se añadió una fachada racionalista de líneas rectas, que juega con el bicromatismo de los paramentos y genera un frente unitario como imagen de empresa que se reforzó con el remate de un prisma cuadrangular, resaltado en el extremo más cercano al puente de Ibarra para acoger el reloj, árbitro del ritmo de trabajo. La rehabilitación se ha ceñido a la fachada descrita. Ha desaparecido el resto del edificio con sus pilares roblonados y el cerchado metálico que definía el viejo shed.

Se conservan también algunos restos de la colonia obrera y los elementos de servicio: la nave de doble crujía de la subestación eléctrica de los años veinte, la iglesia, el modestísimo local de cine, la escuela, algunas de las casas de obreros o las oficinas. El paseo peatonal que desde las pistas deportivas en las naves de chatarra salva el río Deba y flanquea estos restos, no es sino el trasunto de la antigua vía férrea del Anglo-Vasco. Patrimonio industrial en el País Vasco, vol 2, pg. 940.

Altos Hornos de Bergara UCEM
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Altos Hornos de Bergara UCEM
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