Patrimonio Industrial



Elementos del patrimonio industrial y de la obra pública en Euskadi

Harinera Nuestra Señora de Ibernalo

harinera_nuestra_senora_de_ibernalo
sombra imagen
Página web:  https://goo.gl/daxpEo
Territorio:  Alava-Araba
Municipio:  Vitoria
Grado de protección:  Inventariado
Actividad:  Agroalimentación

Fue la última harinera construida en Álava y es la única que ha conservado en su integridad los edificios y la maquinaria de época fundacional. 

Actualmente denominada Harinas y Derivados Ibarrondo S.A., en su origen se llamaba Harinera Nuestra Señora de Ibernalo. La fundó en 1947 la familia Ibarrondo, propietarios desde 1889 de un molino junto al cual levantaron la nueva fábrica, un edificio de planta rectangular de 18 x 8 m y cuatro alturas, de estructura de hormigón y cubierta a dos aguas, con el caballete paralelo a la fachada principal. El acceso en la planta baja, recercado en ladrillo visto, como todos los demás huecos, se remata con un arco escarzano. Los muros son de mampostería revocada y la iluminación interior se logra gracias a cinco vanos por planta, abiertos en cada una de las fachadas largas. Todos los huecos, regularizados en retícula, son de arco rebajado y presentan recerco de ladrillo cara vista, en contraste cromático con los paramentos encalados. El conjunto sufrió una ampliación lateral, en directriz Este-Oeste, con nuevas construcciones que continuaban la línea de la fachada, en la cual un rótulo enunciaba el nombre de la empresa: «Fábrica de Harinas Ntra. Señora de Ibernalo. Feliciano Ibarrondo. Santa Cruz».

La energía que movía los motores la generaba una turbina Francis (Johann Mathäus Voith, 1927) que aún se conserva. Se acoplaba a un alternador Siemens Schuckert de Industrial Eléctrica, de 32 kW y 50 A y se ubicaba en un depósito de aguas a 700 m al oeste de la harinera, desde donde se conducía el fluido mediante un canal excavado en el terreno, con caja de cemento y mampostería. 

La fábrica se equipó con cinco molinos de cilindros horizontales de acero, de la casa inglesa Thomas Robinson & Son Ltd, de Rochdale, con bastidores metálicos y aplicación de correas de transmisión en las poleas laterales de cada máquina. Dos de estos molinos Robinson se trajeron de la Harinera de Langraitz, en Nanclares de Oca, cerrada ya entonces. Posteriormente se comprarían otras máquinas a las firmas EMSA y la suiza Daverio, ambas con sede en Madrid. 

Aunque esta harinera fue construida en pleno siglo xx, el conjunto evoca los comienzos de la industrialización del sector con los suelos y techos de madera así como las escaleras y la barandilla torneada que comunican las diversas plantas. Junto con los molinos y plansichters, conserva buena parte de las instalaciones originales: el monitor de limpia; la deschinadora, que separa la tierra y otras impurezas del grano de trigo; la batería de triaverjones, que completa el proceso de limpia, separando los granos partidos; la despuntadora, que bate el grano para eliminar otras impurezas; la satinadora, que separa el germen del grano; la rociadora que lo limpia y los doce depósitos dispuestos en la planta baja, con una capacidad total de 42 toneladas, donde se almacena el grano en función de su tamaño y calidad, a la espera de ser molturado. Conserva también esa profusa red de tuberías que recorren verticalmente el edificio, tan característica de las primeras harineras industriales. Las originales, unos conductos de madera con canjilones metálicos en su interior, fueron sustituidas por tuberías de PVC y metálicas, que transportan el cereal por aspiración. Patrimonio industrial en el País Vasco, vol 1, p. 141.

Harinera Nuestra Señora de Ibernalo
sombra imagen
Harinera Nuestra Señora de Ibernalo
sombra imagen
Harinera Nuestra Señora de Ibernalo
sombra imagen