Patrimonio Industrial



Elementos del patrimonio industrial y de la obra pública en Euskadi

Salinas de Añana

salinas_de_anana
sombra imagen
Página web:  https://goo.gl/daxpEo
Territorio:  Alava-Araba
Municipio:  Añana
Grado de protección:  Calificado
Actividad:  Agroalimentación
salinas_de_ananaUbicacion en Google Maps

 En Salinas de Añana, a unos treinta kilómetros al oeste de Vitoria nos encontramos uno de los parajes más singulares de nuestro territorio, el Valle Salado, un paisaje de terrazas salinas que recogen las aguas saladas de los manantiales cercanos que se transporta a la zona de producción por una red de canales, principalmente de madera, hasta las eras, superficies horizontales de entre doce y veinte metros cuadrados, donde se deseca por la acción del sol y el viento. Una vez cristalizada, pero antes de que se evapore totalmente el agua, se recoge la sal amontonándola en el centro de las eras. Una vez allí se echa en cestos hasta que escurra y se pueda guardar en los terrazos, huecos situados bajo las eras y propiedad particular de los salineros. El llenado de los terrazos era tan simple como verter la sal en ellos a través de agujeros realizados en las eras. Los grupos de eras trabajadas por un mismo propietario se denominan granjas. Éstas se van adaptando a la compleja topografía del lugar, tanto en forma como en altura, dando lugar a la espléndida imagen del Valle Salado. A mediados del siglo XX, en su momento de máximo esplendor, llegó a haber 5.648 eras en funcionamiento.

Los primeros vestigios de poblamiento en las cercanías de los manantiales se remontan hasta hace unos 5.000 años. Desde entonces las referencias históricas han sido constantes, pero las actuaciones más importantes en el valle se produjeron a principios del siglo XIX en que la Corona obligó a los productores a cambiar el sistema tradicional de producción de sal confiriéndolo su apariencia actual, ya que la mayor parte de las estructuras datan de aquella época. Con el nuevo sistema se logró producir sal blanca de gran pureza y se consolidó la producción que entró en un fuerte declive en el siglo XX, con el consiguiente deterioro de las salinas. A finales del siglo pasado la Diputación Foral de Álava impulsó un Plan Director para detectar los problemas y tratar de solucionarlos.

La solución pasa por recuperar la actividad y complementarla con otras propuestas que permitan garantizar su mantenimiento futuro. Una de las principales apuestas es la de producir sal de alta calidad, avalada por la opinión de los mejores restauradores, compatibilizando con visitas turísticas y con equipamiento de ocio. Los resultados son alagüeños, el Valle Salado se ha descubierto como un paraje de altísimo potencial turístico que se está convirtiendo en un punto clave de dinamización económica y social del occidente alavés. Fue calificado Bien Cultural, con la categoría de Conjunto Monumental, en el Decreto 185/2013, de 26 de marzo. Patrimonio industrial en el País Vasco, vol 1, p. 431.

 

Salinas de Añana
sombra imagen
Salinas de Añana
sombra imagen