Patrimonio Industrial



Elementos del patrimonio industrial y de la obra pública en Euskadi

Torres de telégrafo óptico

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Página web:  https://goo.gl/vWIHuP
Territorio:  Alava-Araba
Municipio:  Quintanilla
Grado de protección:  Ninguno
Actividad:  Transporte y comunicaciones

El telégrafo óptico fue el sistema pionero para la comunicación a distancia que sustituyó al correo tradicional. En 1794 se recibió en Francia el primer telegrama de la historia, enviado desde Lille.  La repercusión de este éxito fue muy notable. El estado español no fue ajeno a ella. Los primeros telégrafos se instalaron en 1800, aunque no fue hasta 1840, finalizada la primera Guerra Carlista, cuando se proyectaron tres nuevas líneas, entre ellas la Madrid-Irún, conocida como “la línea de Castilla”, que se inauguró en 1846. Construida según el sistema del guipuzcoano José María Mathé Aranguren, se levantaron 52 torres, 22 en el País Vasco, a una distancia media de 10 km. A finales del siglo XIX estas torre fueron sustituidas por el sistema de telegrafía por hilo y posteriormente por el telégrafo eléctrico, de forma que tan sólo quedan cinco en Álava y restos de dos en Gipuzkoa.

Son elementos con un fuerte carácter evocador de garitas medievales. Todas ellas se construyeron de la misma forma: base cuadrada de 7 m de lado por 1,25 de alto. Un cuerpo de planta baja de sección troncopiramidal de 7 m de lado en la base y 6,5 en la parte superior con una altura de 2 m y un cuerpo superior cuadrado de  6,5 m de lado y 10,5 de altura. La fábrica es de piedra de sillería en la base, en las esquinas, en el contorno de cada planta, la cubierta y los huecos de la puerta y ventanas. El resto de las paredes son de mampostería. El interior suele estar vacío, salvo los huecos de los solivos y de la escalera de caracol. Patrimonio industrial en el País Vasco, vol 2, p. 1050.

Torres de telégrafo óptico
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